Litanía de San José: historia y las nuevas invocaciones

La «ladainha de San José» es la oración litánica oficial de la Iglesia en honor al esposo de María: fue aprobada por la Sede Apostólica en 1909, durante el pontificado de San Pío X (cf. Acta Apostolicae Sedis 1 [1909] 290-292), y enriquecida el 1 de mayo de 2021, en el Año de San José, con siete nuevas invocaciones aprobadas por el Papa Francisco: «Custos Redemptoris» (Guardián del Redentor), «Serve Christi» (Servidor de Cristo), «Minister salutis» (Ministro de la salvación), «Fulcimen in difficultatibus» (Apoyo en las dificultades), «Patrone exsulum» (Padron de los exilados), «Patrone afflictorum» (Padron de los aflitos) y «Patrone pauperum» (Padron de los pobres). En este artículo explicamos el origen de la ladainha, su estructura, la fuente magisterial de cada nueva invocación y la manera de rezarla.

Origen y aprobación: de Pío IX a San Pío X

La ladainha no surgió de la nada. Es el fruto de un largo desarrollo de la josefología en el magisterio del siglo XIX. El momento decisivo fue el decreto Quemadmodum Deus, del 8 de diciembre de 1870, por el cual el Beato Pío IX declaró a San José patrono de la Iglesia católica. El texto latino es solemne: el Papa «CATHOLICAE ECCLESIAE PATRONUM solemniter declaravit» (Sagrada Congregación de Ritos, decreto Quemadmodum Deus, en Acta Sanctae Sedis 6, pp. 193-194). San Juan Pablo II recuerda este gesto en Redemptoris Custos:

En tiempos difíciles para la Iglesia, Pío IX, deseando confiarla a la protección especial del Santo Patriarca José, lo declaró «Patrón de la Iglesia católica» (Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Redemptoris Custos, n. 28).

Diecisiete años después, León XIII consolidó doctrinalmente este patrocinio con la encíclica Quamquam pluries (15 de agosto de 1889), a la que anexó una célebre oración a San José. En la encíclica, el Papa enseña que las razones del patrocinio josefino «nacen principalmente del hecho de que él es el esposo de María y padre putativo de Jesús» (León XIII, Quamquam pluries, n. 3). Es de este humus devocional y magisterial que brota, en 1909, la aprobación de la ladainha por la Sede Apostólica, registrada en el primer volumen de los Acta Apostolicae Sedis (1 [1909] 290-292), bajo Pío X. Desde entonces, la ladainha pasó a formar parte del patrimonio litúrgico-devocional aprobado de la Iglesia, junto a las ladainas del Santísimo Nombre de Jesús, del Sagrado Corazón, del Preciosísimo Sangre, de Nuestra Señora (lauretana) y de los santos.

Estructura de la ladainha

Como toda ladainha aprobada, la de San José obedece a una arquitectura tripartida. Abre con la súplica trinitaria (Kyrie, eleison, y las invocaciones a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo), pasa por la invocación de Santa María – señal de que la figura de José es teológicamente inseparable de la esposa – y desarrolla entonces la serie de invocaciones propias, a las que el pueblo responde rogai por nosotros. Cierra con el Agnus Dei, un versículo y la oración conclusiva.

Las invocaciones del cuerpo central pueden agruparse en tres familias. Primero, los títulos bíblico-teológicos, que condensan la identidad de José: descendiente de David, luz de los patriarcas (Lumen Patriarcharum), esposo de la Madre de Dios, padre nutricio del Hijo de Dios. Segundo, las virtudes: el justo de Mt 1,19, el casto, el prudente, el obediente, el fiel. El Evangelio lo llama «justo», y Juan Pablo II ve en este juicio la clave de su silencio: «ese silencio de José tiene una especial elocuencia: gracias a tal actitud, se capta perfectamente la verdad contenida en el juicio que del mismo nos da el Evangelio: el «justo» (Mt 1, 19)» (Redemptoris custos, n. 17). Tercero, los patrocinios: modelo de los trabajadores, gloria de la vida doméstica, terror de los demonios (Terror daemonum), patrón de los moribundos (Patrone morientium), protector de la Santa Iglesia (Protector sanctae Ecclesiae). El Catecismo recuerda este último patrocinio al instar a los fieles «a confiarnos a San José, patrón de la buena muerte» (CIC 1014).

Las siete nuevas invocaciones de 2021

El 8 de diciembre de 2020, al cumplirse 150 años del decreto de Pío IX, el Papa Francisco publicó la carta apostólica Patris corde, en la que introduce siete nuevas invocaciones a San José.

Carta a los presidentes de las Conferencias Episcopales (1º de mayo de 2021), la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos comunicó la actualización de la ladainha en honor a San José, añadiendo siete invocaciones extraídas de las intervenciones de los Papas que han reflexionado sobre diversos aspectos de la figura del Patrón de la Iglesia universal. Las nuevas invocaciones fueron presentadas al Papa Francisco, quien las aprobó para su inclusión en las Letanías de San José.

1. Custos Redemptoris – Guardián del Redentor

Esta invocación, extraída del propio título de la Exhortación Apostólica «Redemptoris custos» de San Juan Pablo II (1989), resume la misión de José: «Llamado a proteger al Redentor, José hizo como le ordenara el ángel del Señor y tomó a su esposa» (Mt 1, 24). José es el guardián del misterio en el que «participó, como ninguna otra persona humana, excepto María».

2. Serve Christi – Servidor de Cristo

Proviene de una homilía de San Pablo VI del 19 de marzo de 1966, citada tanto en «Redemptoris custos» (n. 8) como en «Patris corde» (n. 1). El servicio de José no es genérico: «San José fue llamado por Dios para servir directamente a la Persona y a la misión de Jesús, mediante el ejercicio de su paternidad».

3. Minister salutis – Ministro de la salvación

Esta expresión es de San Juan Crisóstomo, recogida en «Redemptoris custos»: «José «coopera en el gran misterio de la Redención, cuando llega a la plenitud de los tiempos», y es verdaderamente «ministro de la salvación»» (n. 8). Así, un Padre de la Iglesia del siglo IV, a través de la mediación de un Papa del siglo XX, entra en la oración del pueblo del tercer milenio.

4. Fulcimen in difficultatibus – Refugio en las dificultades

Esta invocación proviene del prólogo de «Patris corde» (1979).: «Todos pueden encontrar en San José – el hombre que pasa desapercibido, el hombre de la presencia diaria discreta y escondida – un intercesor, un amparo y una guía en los momentos de dificultad» (Francisco, *Patris corde*, prólogo).

5-7. Patrone exsulum, afflictorum, pauperum – Patrón de los exilados, de los aflitos, de los pobres

Las tres últimas invocaciones forman una tríada extraída de *Patris corde*, n. 5, donde Francisco reflexiona sobre la huida a Egipto: «Creo que San José es verdaderamente un patrón especial para quienes tienen que dejar su tierra debido a las guerras, el odio, la persecución y la miseria». El carpintero que acompañó al Niño y a su Madre en el exilio se convierte, en la oración de la Iglesia, en el intercesor de los migrantes, los que sufren y los pobres, siguiendo la línea de León XIII, quien ya presentaba a José como aquel que «pasó su vida trabajando y ganó con el esfuerzo del artesano el sustento necesario para su familia» (*Quamquam pluries*, n. 4).Nota el criterio teológico en la elección: ninguna invocación fue inventada. Todas fueron *recoltadas del magisterio pontificio*, desde San Juan Crisóstomo hasta Francisco, pasando por Pablo VI y Juan Pablo II. La ladainia actualizada es, por tanto, un pequeño compendio orante de la josefología de los Papas.

¿Cómo y cuándo rezar la ladainia de San José?

La ladainia se puede recitar de forma comunitaria o individual, cantada o recitada. Un guía (o el propio orante) proclama cada invocación y se responde «*rogai por nosotros*». Los momentos tradicionalmente privilegiados son el *mes de marzo*, dedicado a San José, las *jueves*, día de la semana que la piedad católica le dedica, la solemnidad del *19 de marzo* y la memoria de San José Obrero, el *1 de mayo*. No es casual que esta última fecha haya sido elegida para la publicación de las nuevas invocaciones. Es costumbre rezar la ladainia al final del rosario, en novenas, el día 19 de cada mes y como preparación para la *consagración y otras oraciones a San José*.Rezar la ladainia no es acumular títulos devotos, sino recorrer, invocación por invocación, el perfil teológico completo del santo que la *josefología* estudia científicamente. Quien reza la ladainia con atención aprende que la grandeza de José «consiste en el hecho de ser el esposo de María y el padre de Jesús» (*Patris corde*, n. 1) y al final, pide «la gracia de las gracias: nuestra conversión» (*Patris corde*, conclusión). Que San José, guardián del Redentor, siervo de Cristo y ministro de la salvación, sea para cada orante «un maestro singular en el servicio de la misión salvífica de Cristo» (*Redemptoris custos*, n. 32).

Preguntas frecuentes

Quais são as sete novas invocações da ladainha de São José aprovadas em 2021?

São elas: Custos Redemptoris (Guardião do Redentor), Serve Christi (Servo de Cristo), Minister salutis (Ministro da salvação), Fulcimen in difficultatibus (Amparo nas dificuldades), Patrone exsulum (Padroeiro dos exilados), Patrone afflictorum (Padroeiro dos aflitos) e Patrone pauperum (Padroeiro dos pobres). Foram comunicadas pela Congregação para o Culto Divino em carta de 1º de maio de 2021 e aprovadas pelo Papa Francisco durante o Ano de São José.

Quem aprovou a ladainha de São José e quando?

A ladainha de São José foi aprovada pela Sé Apostólica em 1909, no pontificado de São Pio X, conforme registro nos Acta Apostolicae Sedis 1 (1909) 290-292. Em 2021 ela foi atualizada com sete novas invocações, inseridas com aprovação do Papa Francisco.

De onde foram tiradas as novas invocações de 2021?

Todas provêm do magistério pontifício sobre São José: Custos Redemptoris vem da exortação Redemptoris custos de João Paulo II, Serve Christi de uma homilia de Paulo VI de 1966, Minister salutis de São João Crisóstomo citado na Redemptoris custos, e Fulcimen in difficultatibus e a tríade Patrone exsulum, afflictorum, pauperum da carta apostólica Patris corde do Papa Francisco.

O que significa Fulcimen in difficultatibus?

Significa «amparo nas dificuldades». A invocação nasce do prólogo da Patris corde, onde Francisco escreve que todos podem encontrar em São José um intercessor, um amparo e uma guia nos momentos de dificuldade. Invoca-se, portanto, José como sustentáculo do cristão nas provações da vida cotidiana.

Quando se costuma rezar a ladainha de São José?

Tradicionalmente no mês de março (dedicado a São José), às quartas-feiras, na solenidade de 19 de março, na memória de São José Operário em 1º de maio e no dia 19 de cada mês. Pode ser rezada após o terço, em novenas e como preparação para a consagração a São José, respondendo-se «rogai por nós» a cada invocação.

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