Advento: ¿Sabes lo que rezamos?

El Advento es típico del mundo cristiano occidental. Los textos bíblicos, eucológicos (oraciones) y cantos del misal y de la liturgia de las horas de este período en el rito romano, así como en el rito ambrosiano y mozárabe, son incomparables.
La reciente reforma los enriqueció considerablemente, redefiniendo con mayor precisión sus temas y contenidos. Por ello, el Advento se presenta como una escuela de espiritualidad válida no solo por el tiempo litúrgico que representa, sino por toda la época de la historia que transcurre entre Pentecostés y la Parusia.
Las lecturas bíblicas, tanto en la celebración eucarística como en el Oficio, están organizadas en unidades temáticas para ofrecer un panorama lo más completo y armonioso posible.
Las lecturas del Evangelio tienen características propias en cada domingo del Advento:
- Se refieren a la venida del Señor al final de los tiempos (primer domingo),
- a Juan el Bautista (segundos y terceros domingos),
- y a los antecedentes inmediatos del nacimiento (cuarto domingo).
Las lecturas del Antiguo Testamento son profecías sobre el Mesías y la era mesiánica, extraídas principalmente del libro de Isaías. Las lecturas del Apóstol contienen exhortaciones y anuncios, en sintonía con las características de este tiempo.
Para los días de la feria existe una doble serie de lecturas, en relación a los dos períodos que incluye la época del Advento. Para el Advento escatológico, los oráculos mesiánicos del profeta Isaías, autor considerado típico de este período, se leen con el sistema de lectura semicontinua, es decir, siguiendo el orden del texto antológicamente. La perícopa evangélica, establecida en dependencia de esta, busca mostrar su realización o pretende establecer una conexión con la predicación y obra de Juan Bautista, especialmente a partir del jueves de la tercera semana.En los días **del 17 al 24 de diciembre**, los eventos que **precedieron el nacimiento del Salvador** se leen continuamente en los evangelios de la infancia.La primera lectura, también del Antiguo Testamento, insiste en los oráculos mesiánicos o en los textos que se relacionan temáticamente con ellos. Mientras que durante el año litúrgico, normalmente, en el lecionario de la misa la lectura evangélica es la dominante, debido a la situación histórica característica del Advento escatológico, hasta el 16 de diciembre es un memorial: los oráculos sobre el Mesías y su tiempo, especialmente los del profeta Isaías, son el punto de partida para buscar su realización en el Evangelio.Incluso las lecturas bíblicas del Oficio de Lectura se extraen siempre del Antiguo Testamento. Durante el Advento, se leen pasajes del libro de Isaías, además del libro de Rut, considerado como profecía, y algunas profecías del libro de Miqueas.## Los oráculos mesiánicosLa predicación de Isaías, limitamos nuestra atención a este profeta, situado entre el final del siglo VIII y el inicio del siglo VII a.C. (Is 1-39), en un tiempo de desviación de la ley y de infidelidad a la alianza, entrelaza los temas de la denuncia del pecado y la amenaza de castigo con el anuncio de un nuevo futuro para Israel y la humanidad. El tema clásico de Israel adúltero y prostituto también surge, en contraste con el amor fiel y apasionado de YHWH.El libro de las consolaciones o Segundo Isaías (Is 40-55) se refiere a un profeta que vivió en el exilio, quien interpreta la situación del cautiverio babilónico en analogía con la esclavitud egipcia: es de él el feliz anuncio de una segunda liberación y de una nueva alianza y de un éxodo más universal hacia una tierra prometida, vivida en perspectiva escatológica.Una característica insistente es la énfasis colocada en la renovación interior: será realizada por el Espíritu que Dios dará a su pueblo. El destinatario de esta transformación será el **resto** de Israel, es decir, los **pobres y humildes** (los anawin) que depositan total confianza en YHWH: son los portadores de las promesas, de ellos nacerá el pueblo mesiánico. En este mensaje, surge claramente una concepción más espiritual de la alianza.De estos oráculos surge el sentido original de la historia realizada por la revelación: **la visión del futuro, confrontada con la memoria del pasado y la experiencia del presente**, demuestra que YHWH lleva a cabo progresivamente un **proyecto unitario de salvación para la humanidad**. La historia solo se vuelve comprensible y adquiere sentido desde la fe, porque es Dios quien guía los acontecimientos con una fuerza que supera cualquier obstáculo. El reino ciertamente llegará. El futuro tendrá el significado de un gesto creativo que derribará lo antiguo, devastado y degradado por el pecado, para hacer florecer nuevamente el desierto como paraíso o Edén, es decir, para devolver al hombre a su integridad original.Para Israel y siempre para el pueblo de la nueva alianza, existe un peligro: el del formalismo religioso, que alimenta la falsa certeza de considerarse justo sin conversión, porque cree en las promesas y cumple la ley, formalizada en ciertas prácticas religiosas o ascéticas.**Oración del Advento** Papa FranciscoPara acogerte, Para preparar nuestra tierra, Para creer en Ti, Nuestro gran Señor, No hay nada extraordinario que hacer: Basta tener un corazón puro y sin disimulo, Basta tener una mirada dulce y sin malicia. Basta colocar en los labios una sonrisa y alegría.Basta abrir las manos para dar y compartir. Basta ser atento y fiel a Tu Palabra. Basta amar, sin medir la ternura. Basta escuchar Tu llamado y cambiar de vida, Señor! ¡Puede venir, Señor!La tierra y sus habitantes, Por Ti, cambian los colores de la vida.Amén.Para profundizar en la **oración mariana** durante la época del Advento, consulte la Exhortación Apostólica «Marialis Cultus» de Pablo VI sobre la presencia de María en la liturgia y oración de la Iglesia.**Profundice sus estudios:** explore Mariología, Teología Mariana, Apariciones Marianas y el Posgrado en Mariología.Pós-Grado en Mariología
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