Concilio de Florencia – Bula Cantate Domino (1442): ángeles y demonios en la profesión de fe
La Bula Cantate Domino (4 de febrero 1442) del Concilio de Florencia, bajo Eugenio IV, y el decreto de unión con los jacobitas (Iglesia copta etíope). Contiene una profesión de fe sistemática que incluye afirmaciones magistrales sobre ángeles y demonios, retomando y profundizando la definición del Laterano IV (1215).
| Concilio | Concilio Ecuménico de Florencia (1438-1445) |
| Papa | Eugenio IV |
| Documento | Bula Cantate Domino (Decreto pro Iacobitis) |
| Fecha | 4 de febrero 1442 |
| Fuente | Denzinger-Schoenmetzer 1330ss; COD 567ss |
Contexto histórico
El Concilio de Florencia (trasladado de Basilea en 1438) fue uno de los concilios más importantes del siglo XV, con tres grandes objetivos:
- Unión con los ortodoxos griegos (Bula Laetentur caeli, 6 de julio 1439)
- Unión con los armenios (Bula Exultate Deo, 22 de noviembre 1439)
- Unión con los coptas etíopes (Bula Cantate Domino, 4 de febrero 1442)
La Bula Cantate Domino contiene la profesión de fe más sistemática del Concilio, abarcando todos los puntos doctrinales esenciales. Sus afirmaciones sobre angeología y demonología se convirtieron en referencia obligatoria para todos los teólogos posteriores.
Texto latino – profesión sobre los ángeles
«Firmiter credere, profitetur et praedicare unum verum Deum, Patrem et Filium et Spiritum Sanctum, unum naturaliter, in tres personas… Unum hunc verum Deum esse creatorem omnium rerum, visibilium et invisibilium, qui, cum bonus sit, omnia bona fecit, mala vero non fecit, sed facta a se omnia bona ordinavit. Diabolum enim et alios daemones secundum naturam a Deo factos bonos, sed se ipsos per liberum arbitrium fecisse malos.»
Traducción portuguesa
«Cree, profesa y predica firmemente un solo verdadero Dios, Padre y Hijo y Espíritu Santo, uno por naturaleza, en tres personas… Que este único verdadero Dios es creador de todas las cosas, visibles e invisibles, el cual, siendo bueno, hizo todas las cosas buenas; pero no hizo el mal, sino que ordenó todas las cosas hechas como buenas. El Diablo y los otros demonios, de hecho, fueron hechos buenos por Dios según la naturaleza, pero ellos mismos se hicieron malos por el libre albedrío.»
Las afirmaciones centrales
- Dios creó todo lo que existe, visible e invisible, y todo fue creado bueno
- Dios no creó el mal, «mala vero non fecit» (no hizo el mal)
- Todo lo que Dios hizo fue ordenado bien, «facta a se omnia bona ordinavit»
- El Diablo y otros demonios son criaturas naturalmente buenas, «secundum naturam a Deo factos bonos»
- El Diablo y otros demonios eligieron el mal por el libre albedrío, «se ipsos per liberum arbitrium fecisse malos»
Continuidad con el Laterano IV (1215)
La formulación de Florencia retoma literalmente la definición del Laterano IV (1215):
| Lateranense IV | Florencia 1442 |
|---|---|
| «El diablo y otros demonios, aunque creados por Dios con una naturaleza buena, se han convertido en malos por sí mismos» | «El diablo y otros demonios, creados por Dios con una naturaleza buena, se han hecho malos por su libre albedrío» |
| «pero ellos mismos no son buenos por naturaleza» | «sino que se han convertido en malos por su elección libre» |
La pequeña variación, «por su libre albedrío» (por su libre arbitrio) en lugar de «por sí mismos», profundiza la antropología del libre albedrío, importante para la doctrina escolástica del siglo XIII.
Significado teológico
La definición de Florencia tiene tres dimensiones doctrinales:
1. Anti-dualista (contra el maniqueísmo persistente)
El Concilio reafirma que hay un solo principio creador, que es bueno, y que todo lo que existe es originalmente bueno. El mal no es un principio en sí mismo, sino una corrupción del bien.
2. Anti-monismo (contra cualquier determinismo)
El Concilio afirma la realidad del libre albedrío en las criaturas espirituales. La caída de los ángeles no fue por necesidad de su naturaleza ni por destino, fue por elección libre.
3. Anti-emanacionismo (contra Plotino y el neoplatonismo)
El Concilio afirma que todo lo que existe fue creado por Dios de la nada (creación ex nihilo), no emanó de la sustancia divina. Los ángeles no son «descendientes» de Dios, sino criaturas libres.
Herencia magisterial
La fórmula de Florencia fue citada literalmente:
- En el Catecismo Romano de Pío V (1566)
- En el Concilio Vaticano I (1870), Constitución Dei Filius, cap. 1
- En el Catecismo de la Iglesia Católica (1992) n. 391: «Detrás de la elección desobediente de nuestros primeros padres, hay una voz seductora opuesta a Dios»
Lectura complementaria
IV Concilio de Latrán 1215 | Catecismo Romano | CCC sobre Ángeles y Demonios
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Ver también: ¿Qué es la Angelología? Los ángeles en la Biblia y el Magistério
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