Exorcismo en la Iglesia católica: qué es, quién puede hacerlo y cómo es el rito

Por Prof. Dr. Daniel C. Afonso · Actualizado el
El exorcismo es la oración con la que la Iglesia pide, públicamente y con autoridad, en nombre de Jesucristo, que una persona o un objeto sea protegido de la acción del demonio y liberado de su dominio. El exorcismo solemne, llamado «exorcismo mayor», solo puede realizarlo un sacerdote con licencia expresa del obispo, según el ritual aprobado en 1998 y publicado en 1999. Antes de él, la Iglesia exige la certeza de que no se trata de una enfermedad.
En resumen
- Qué es: una oración de la Iglesia, del género de los sacramentales, en nombre de Cristo (Catecismo, n. 1673).
- Quién puede hacerlo: solo un sacerdote con licencia peculiar y expresa del obispo (canon 1172).
- El rito actual: De exorcismis et supplicationibus quibusdam, de 1999.
- El primer cuidado: distinguir la presencia del demonio de una enfermedad, sobre todo psíquica.
- Los laicos: pueden rezar, pero no pueden usar la fórmula de exorcismo de León XIII (carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe, 1985).
Lo que enseña el Catecismo sobre el exorcismo
El Catecismo de la Iglesia Católica define el exorcismo así:
«Cuando la Iglesia pide públicamente y con autoridad, en nombre de Jesucristo, que una persona o un objeto sea protegido contra las asechanzas del maligno y sustraída a su dominio, se habla de exorcismo» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1673).
El mismo número recuerda que el poder viene de Cristo mismo: Jesús expulsó demonios (Mc 1,25-26), y de Él la Iglesia recibe el poder y el encargo de exorcizar (Mc 3,15; 6,7.13; 16,17).
El Catecismo distingue dos formas:
- el exorcismo simple, que forma parte de la celebración del Bautismo;
- el exorcismo solemne, el «exorcismo mayor», que «sólo puede ser practicado por un presbítero y con el permiso del obispo» (n. 1673).
El exorcismo no es un duelo entre dos fuerzas iguales. El IV Concilio de Letrán enseñó que «el diablo y los otros demonios fueron creados por Dios buenos por naturaleza, pero ellos se hicieron a sí mismos malos» (DS 800). El exorcismo aplica a una persona concreta la victoria que Cristo ya alcanzó. Vea también Ángeles caídos: quiénes son y qué dice la Biblia.
Quién puede hacer un exorcismo
La norma es el canon 1172 del Código de Derecho Canónico, de 1983:
«Sin licencia peculiar y expresa del Ordinario del lugar, nadie puede realizar legítimamente exorcismos sobre los posesos» (c. 1172 §1).
El segundo párrafo dice a quién puede el obispo conceder esa licencia: solo a un presbítero piadoso, docto, prudente y con integridad de vida (c. 1172 §2). El ritual de 1999 añade que debe estar «específicamente preparado para esta función» (De exorcismis, n. 13). El exorcista puede ser nombrado de modo estable o para un caso determinado.
El texto completo del canon, con su historia, está en Canon 1172 (1983): la disciplina canónica del exorcismo.
Cómo es el rito del exorcismo
El libro que usa hoy la Iglesia latina es el De exorcismis et supplicationibus quibusdam, «Sobre los exorcismos y algunas súplicas». San Juan Pablo II lo aprobó el 1 de octubre de 1998. La Congregación para el Culto Divino lo promulgó el 22 de noviembre de 1998, y la edición latina salió el 26 de enero de 1999. Sustituyó el título XII del Ritual Romano de 1614.
El rito es una celebración litúrgica, con:
- la aspersión con agua bendita;
- la letanía de los santos y los salmos;
- la lectura del Evangelio;
- la imposición de las manos y el soplo;
- la profesión de fe o la renovación de las promesas del Bautismo, el Padrenuestro y la señal de la cruz;
- la fórmula deprecativa, que pide a Dios la liberación;
- la fórmula imperativa, en la que el sacerdote, en nombre de Cristo, ordena al demonio que salga.
La Virgen María tiene un lugar propio en el rito, como aquella que aplasta la cabeza de la serpiente. La descripción completa, con el texto latino, está en De exorcismis (1999): el nuevo rito romano del exorcismo.
Antes del exorcismo: distinguirlo de una enfermedad
La Iglesia es muy prudente. El Catecismo dice:
«Muy distinto es el caso de enfermedades, sobre todo psíquicas, cuyo cuidado pertenece a la ciencia médica. Por tanto, es importante asegurarse, antes de celebrar el exorcismo, de que se trata de una presencia del Maligno y no de una enfermedad» (n. 1673).
El ritual manda que el exorcista no proceda sin «certeza moral» de que la persona está realmente poseída y, si es posible, con su consentimiento (De exorcismis, n. 16). Por eso el exorcista suele trabajar con médicos y psicólogos. Las señales que la Iglesia considera se explican en Posesión demoníaca: lo que enseña la Iglesia.
Lo que los laicos pueden y no pueden hacer
Todo fiel puede y debe rezar contra el mal: el Padrenuestro termina con «líbranos del mal», y la oración a San Miguel Arcángel se recomienda a todos.
Pero hay límites. El 29 de septiembre de 1985, la Congregación para la Doctrina de la Fe, en una carta firmada por el cardenal Joseph Ratzinger, recordó a los obispos que, a causa del canon 1172, «ni siquiera a los fieles les está permitido usar la fórmula del exorcismo contra Satanás y los ángeles apóstatas» publicada por León XIII, «y mucho menos usar el texto íntegro de este exorcismo». La carta también pidió que los laicos no dirijan reuniones de oración en las que se interpele directamente a los demonios. Vea la carta Inde ab aliquot annis (1985) y el texto de León XIII (1890).
Preguntas frecuentes
¿Cómo se hace el exorcismo en la Iglesia católica?
Es una celebración litúrgica realizada por un sacerdote autorizado por el obispo, según el ritual de 1999. Tiene oraciones, salmos, lectura del Evangelio, imposición de las manos, la profesión de fe y las fórmulas en las que se pide a Dios la liberación y se ordena al demonio, en nombre de Cristo, que salga. Antes, la Iglesia exige la certeza de que no se trata de una enfermedad.
¿Quién puede hacer un exorcismo en la Iglesia católica?
Solo un sacerdote que haya recibido del obispo diocesano una licencia peculiar y expresa, y que sea piadoso, docto, prudente y con integridad de vida (canon 1172). Sin esa licencia, nadie puede realizar el exorcismo solemne.
¿Hay que ser sacerdote para ser exorcista?
Sí. El Código de Derecho Canónico solo permite conceder la licencia a un presbítero, y el Catecismo dice que el exorcismo mayor solo puede practicarlo un presbítero con permiso del obispo (n. 1673). Los laicos y los diáconos pueden rezar por la liberación, pero no hacer el exorcismo.
¿Quién fue el mayor exorcista de la Iglesia católica?
La Iglesia no hace clasificaciones de exorcistas. En el siglo XX se hizo muy conocido el padre Gabriele Amorth (1925-2016), exorcista de la diócesis de Roma y fundador de la Asociación Internacional de Exorcistas. El modelo de todos es Cristo mismo, de quien la Iglesia recibe el poder de exorcizar.
¿El exorcismo del Bautismo es un exorcismo de verdad?
Sí, es la forma simple del exorcismo. En la celebración del Bautismo, la Iglesia reza para que la persona sea liberada del poder del mal antes de renunciar a Satanás y profesar la fe (Catecismo, n. 1673).
¿Un laico puede rezar la oración de León XIII?
La oración breve a San Miguel Arcángel, que compuso León XIII y que se rezaba al final de la Misa, la pueden rezar todos. Lo que la Iglesia no permite a los fieles es usar la fórmula de exorcismo contra Satanás y los ángeles apóstatas, que es más larga y formaba parte del ritual (carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe, 1985).
Referencias
- CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA, n. 1673.
- CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO (1983), c. 1166 y 1172.
- CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS. De exorcismis et supplicationibus quibusdam. Ciudad del Vaticano: Typis Vaticanis, 1999.
- CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE. Carta Inde ab aliquot annis, 29 sept. 1985. Acta Apostolicae Sedis, v. 77, p. 1169-1170, 1985.
- IV CONCILIO DE LETRÁN (1215), cap. 1 (DS 800).
Responses